Los residentes de la Residencia Padre Diego de Gibraleón han vivido unas jornadas cargadas de emoción y cultura con motivo del 28 de febrero. El centro se transformó por completo gracias a una decoración especial con los colores de la bandera andaluza, realizada a mano por las propias personas mayores, reflejando su ilusión y orgullo por nuestra tierra.
La celebración contó con actividades diseñadas para estimular la memoria y el disfrute, destacando el «Rosco de Pasapalabra Andaluz» y una ruleta temática que puso a prueba los conocimientos sobre nuestra comunidad. No faltó el compás ni el folclore: muchas residentes lucieron con orgullo sus trajes de flamenca, llenando de elegancia y volantes cada rincón del centro. Entre música de nuestra tierra y mucha convivencia, nuestros mayores demostraron una vez más que la tradición y la alegría no tienen edad.




