San Isidro en el corazón de Gibraleón: La semana grande de la Residencia Jesús de Nazaret

La Asociación de Obras Cristianas ha vivido con intensidad y alegría las fiestas patronales en honor a San Isidro Labrador. Nuestro centro residencial Jesús de Nazaret se ha convertido en un hervidero de tradición y convivencia, protagonizando tres actos que quedarán en el recuerdo de usuarios, familias y trabajadores.

Sabor y Convivencia en el Patio La celebración comenzó con un almuerzo especial al aire libre. El patio del centro, engalanado para la ocasión, acogió una jornada de tapas típicas donde la música y las anécdotas fueron el ingrediente principal. Este encuentro puso en valor la importancia de mantener vivas nuestras costumbres y fortalecer los lazos de la comunidad en un entorno festivo y alegre.

Ilusión desde los Balcones El segundo acto nos trasladó a las oficinas centrales de la Asociación. Un grupo de residentes protagonizó una de las estampas más entrañables de las fiestas: desde los balcones del edificio, lanzaron juguetes a las numerosas familias y niños que esperaban en la plaza. Un gesto de generosidad que conectó a nuestros mayores con la ilusión de los más pequeños de Gibraleón.

Domingo de Pasión, Gazpacho y Ofrenda El broche de oro lo puso la procesión del domingo. Pese al intenso calor, el municipio se volcó con su patrón. Al llegar a nuestra residencia, se vivió un momento de gran hospitalidad: repartimos gazpacho bien frío para aliviar a los peregrinos. Allí, el presidente de la Asociación realizó una emotiva ofrenda de pan junto a una de nuestras usuarias. El momento culminante llegó cuando varios trabajadores de la residencia portaron la imagen de San Isidro, cerrando una mañana marcada por la fe y el espíritu comunitario.

Firma: José Antonio Mora Martín Departamento de Informática

Asociación de Obras Cristianas de Gibraleón